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Plantación de viñedos

Plantación de viñedos

Para enraizar y crecer, la vid necesita un ambiente idóneo y la preparación del suelo es fundamental para el éxito de la planta (la prisa y la aproximación pueden provocar fallas sensacionales que repercuten durante varios años (Marenghi, 2007)., La vid prefiere Suelos sueltos y bien drenados (ya que la planta sufre mucho por estancamiento de agua) y tiende a ser cálida, pero también se adapta a suelos más arcillosos.

En primer lugar, es necesario comprender dónde se encuentra el terreno en el que se decidió plantar:

  • llano: rango de temperatura no demasiado alto, riesgo de estancamiento del agua si el suelo no está debidamente arreglado, posibilidad de mecanizar la mayoría de las operaciones;
  • cerro: excursión termal mayor que la del llano, menor riesgo de estancamiento hídrico, necesidad de realizar los oportunos asentamientos del terreno para hacer mecanizables algunas operaciones.

En el caso de viñedos en el monte, también es necesario evaluar:

  • - el lado de la plantación: sur (el mejor lado, ya que la luz está presente en el viñedo desde el amanecer hasta el atardecer), este (luz intensa durante la mañana, temperaturas más bajas, aire fresco; - adecuado para la producción de vinos blancos fragantes), oeste (luz durante las horas más calurosas del día, aire cálido; adecuado para la producción de vinos tintos, las uvas necesitan temperaturas más altas para la maduración), norte (no se debe considerar para el norte de Italia, en ciertas regiones del sur, como Sicilia, puede ser interesante, ya que puede evitar el riesgo de temperaturas demasiado altas);
  • - suelo del valle: posibilidad de heladas tardías en primavera (una forma de evitar daños por heladas tardías es, por ejemplo, gestionar el viñedo con sistemas de formación altos).
  • Posteriormente, se realiza el análisis químico-físico del suelo, a partir del cual el tipo de suelo, la presencia de elementos nutritivos y por tanto, qué tipo de fertilización básica es necesaria, el tipo de arreglos hidráulicos que se pueden implementar, el tipo de portainjerto a utilizar (para evitar el riesgo de deficiencias nutricionales), la presencia de nematodos (especialmente en suelos arcillosos).

En este punto pasamos a la fase operativa real, que consiste en (Marenghi, 2007):

  • posible desarraigo del viñedo existente;
  • nivelación del suelo (precaución importante: conservación y arrastre del suelo superficial, para evitar problemas de tener áreas sin fertilidad química y microbiológica del suelo);
  • provisión de drenaje (para evitar riesgos relacionados con factores climáticos y pedológicos que se encuentran en el exceso de agua y humedad);
  • fertilización básica (química y orgánica, para mejorar cualquier anomalía, debido al pH o salinidad excesiva del suelo);
  • preparación del suelo para la siembra: entierro con arado de 90-100 cm, que se puede sustituir por punzonado profundo a 100-120 cm (evitando traer a la superficie capas de suelo menos fértiles) distribución de fertilizantes y arado superficial a 30-40 cm;
  • operaciones de refinamiento del suelo en vista de la siembra de esquejes.

Para obtener explicaciones más exhaustivas sobre la disposición de la tierra en las llanuras y colinas (retoques, terrazas, girapoggio), consulte textos más específicos sobre agronomía.

Plantación de esquejes enraizados.

Es preferible plantar los esquejes lo antes posible desde el momento en que llegan a la finca, para evitar la deshidratación o, peor aún, el secado: las plantas, de hecho, no tienen sistema radicular y tardan unos días en formar las primeras raíces adventicias. Antes de realizar las operaciones de plantación es recomendable poner los esquejes en contacto con agua durante 12/24 horas, con el fin de favorecer un reinicio vegetativo más rápido de la planta.

En principio, los periodos para realizar la implantación son:

- primavera: especialmente en el norte de Italia; problema de sequía de verano;

- verano: es necesario preparar un sistema para el riego de los esquejes; riesgo de cambio de fase del ciclo de la planta;

- otoño: en Italia, desde Emilia hacia abajo y donde las condiciones lo permitan; riesgo de heladas invernales.

La técnica de implantación más extendida es sin duda el uso de trasplantadoras, que reproducen la técnica de plantar a mano y en particular, con el uso del sistema GPS, la dirección del tractor, los puntos de partida ylas distancias entre las filas se ajustan automáticamente (Marenghi, 2007). A la planta también se le puede seguir la redacción de una película de mulching, que permite recalentar el suelo, contener la transpiración excesiva del mismo y evitar la presencia de malas hierbas en la zona próxima a las plantas.

Durante el primer año de siembra, es aconsejable trabajar el suelo entre las hileras para contener las malas hierbas, evitando el uso de deshierbe. Luego es necesario insertar las estacas para cada planta y atarles los brotes más vigorosos (generalmente se eligen dos, los más vigorosos; los otros se cortan o se rematan).

https://www.agraria.org/viticoltura-enologia/impianto-del-vigneto.htm


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